El IFRA - EFFA o la manera de cuidar de los consumidores de productos cosméticos

  • Reserva de la Biosfera del Montseny
  • Sello de garantía de cultivo biológico en los campos de Fragáncies del Montseny
  • Agua de rio de la Reserva de la Biosfera del Montseny
  • Cultivo biológico certificado de Lavanda stoechas de Fragáncies del Montseny

Que es el IFRA?

El IFRA establece unos criterios y unas cantidades máxima de principios activos o coadyuvantes que un producto cosmético puede contener. Esto vale para todo tipo de cosméticos, sean de origen sintéticos, naturales u orgánicos.

El motivo se debe principalmente a la necesidad de salvaguardar la salud de los consumidores: a todos son conocidas las reacciones alérgicas que cierto tipo de sustancias provocan en personas sensibles. Para no entrar en detalles sobre otros tipos de sustancias y otros tipos de problemas de salud a veces mucho más graves, dejamos al interés del lector profundizar en el tema.

Evidentemente muchos pueden opinar que ciertos criterios aplicados por el IFRA a las sustancias en cuestión, obedecen a políticas proteccionistas a favor de grupos de presión. Aunque esto sea parcialmente verdad, podemos decir que el resultado final es que tenemos unos baremos entre los cuales movernos sin tener que utilizar con miedo los productos cosméticos.

Dicho de otro modo, no se puede comercializar legalmente ningún producto cosmético sin que se respeten los criterios de IFRA en relación a las sustancias empleadas para cada formulación, simplemente porqué no podrá tener cumplimentado el dossier cosmético legal.

Esto parece no interesar a todos aquellos que venden productos sin la necesaria autorización y sin controles en los mercadillos que cada pueblo despliega a veces con frecuencia semanal a los largo del continente: en algún lugar más en otros menos.

Estoy poniendo el acento sobre los vendedores de potecitos de líquidos extraños y cremas hechas en la cocina de casa con su etiqueta de papel ostentando su naturalidad y sus beneficios metafísicos.

Personalmente creo que hay de desconfiar de estos productos milagro que nos pondríamos en la piel, simplemente porqué la mayoría no tienen las necesarias autorizaciones y ni saben que es el IFRA o la EFFA, y dentro del envase nadie sabe a ciencia cierta lo que hay.

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