EL USO DE ACEITES ESENCIALES EN EL CAMPO ODONTOIÁTRICO

  • NAIADA AROMACOSMÉTICOS

El uso de la fitoterapia en el campo dental reconoce un resultado clínico válido en enfermedades en las que se utilizan todas aquellas sustancias con características calmantes y eutróficas, así como principios activos con propiedades bactericidas, antivirales, antiinflamatorias y cicatrizantes.

En odontología y odontología cosmética los aceites esenciales con propiedades purificantes, equilibrantes, hidratantes y regeneradoras asociadas sinérgicamente pueden usarse para el bienestar perioral preventivo y para tratar problemas bucodentales.
En caso de halitosis, el uso de anís estrellado (Illicium verum a ct trans anetol), una titulación en alcohol a 65 ° permite su uso diluido en agua para un enjuague bucal eficaz, también apto para quienes no toleran el uso de menta (Mentha piperita).
 
En las aftas y la estomatitis de diversas etiologías, la acción del aloe (Aloe vera), mirra (Commiphora myrrha), orégano (Oryganum vulgare), malva (Malva sylvestris) y caléndula (Calendula officinalis) es a menudo asociados para sinergizar sus valiosas propiedades individuales.
 
En el herpes labial, el uso de aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia), debido a sus propiedades antivirales, bactericidas y fungicidas, es particularmente efectivo en las primeras etapas de la enfermedad.
 
El limón (Citrus limon) y otras variedades de cítricos aportan limoneno, un extracto antiviral, así como equinácea (Echinacea angustifolia), cuyo equinacósido contrarresta las funciones del ácido hialurónico, además de ser antiviral. El uso de este último está contraindicado en enfermedades autoinmunes y pacientes inmunosuprimidos.
 
En las dificultades de la dentición, en la gingivitis en general, en la periodontitis aguda y crónica, el uso de malvavisco (Althaea officinalis), rico en flavonoides, y malva (Malva sylvestris) garantiza el alivio gracias a las propiedades antiedema y antiinflamatorias combinadas con una buena acción emoliente , gracias a los mucílagos y taninos que también ejercen una acción analgésica. El iris (Melaleuca viridiflora) contiene flavonoides y sustancias hiperémicas sinérgicas para calmar la inflamación y promover una curación rápida.
 
La caléndula (Calendula officinalis) tiene una acción antiséptica, cicatrizante y antiinflamatoria, especialmente si se combina con manzanilla (Matricaria recutita) con su conocido contenido de camazuleno.
 
La salvia (Salvia sclarea), cicatrizante y antiséptico, y la lavanda (Lavandula angustifolia), con su contenido de linalol, terpenos y flavonoides, están bien asociados para su uso en enjuagues bucales desinfectantes.
 
La asociación con el timo (Thymus vulgaris) tiene contraindicaciones para algunas enfermedades sistémicas.
 
Armonizadores de la respuesta inmunitaria, adaptógenos como el ginseng (Panax ginseng), el eleuterococo (Eleutherococcus senticosus) y la rhodiola (Rhodiola rosea), en sinergia con las plantas utilizadas para el tratamiento de las enfermedades bucodentales, contribuyen a la restitutio ad integrum de los tejidos.
 

Bibliografía:

II Congresso nazionale per la ricerca sugli oli essenziali

Terni, 14-16 novembre 2014

Daniela Tosti Medico Odontoiatra, Libero Professionista, Roma

Añadir nuevo comentario